viernes, enero 04, 2008

XXV: El guerrero se sienta

Hace tiempo que no sentía frustración, por lo menos en lo académico, de hecho creo que este es el primer fracaso en esa área... De todas formas el "todo pasa por algo" ha tomado mucha fuerza, al igual que el "Si DIos no quiere no es casualidad"... en fin, aparte de esas frases que ciertamente hacen calmar la pena hoy seguí un consejo de mi mamá que no había querido llevar a cabo...

Ella tiene uno de esos famosos libritos de "autoayuda" que se llama "EL oráculo del Guerrero", me dijo que deslizara mi dedo por el costado y eligiera un capítulo al azar, a lo que yo respondí que eso no me servía en ese momento y que lo único que necesitaba era que alguien se arrepintiera de estudiar física. Pues bien, hoy lo hice y esto es lo que me salió...

Es momento de dejar de actuar. Sal de la vorágine de la vida y haz un espacio para meditar. Mantente inmóvil, aquieta tu espíritu. Busca la soledad. Solo así podrás ver con claridad. Ha habido mucho movimiento hasta ahora. Los caballos están desbocados, el remolino a girado incesantemente. Yergue tu columna, concéntrate en el bajo vientre, relaja tu cuerpo, observa tu respiración, expándete. Cierra los ojos y haz silencio. Conéctate con la Tierra, sintiendo el cordón umbilical que los une. Cobíjate en el vientre de tu Madre. Reposa, descansa, medita. Luego ve y actúa si es preciso.

Como anillo al dedo no?



(la imagen es porque el sonido del mar es una de las cosas mas maravillosas de este mundo y de las cuales disfruto muchisimo... es como si mi paz se concentra en él...)